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 • ACTUALIDAD EN AL NORTE

14

Nov

2003

Al Norte

Semana Nacional de Arte Contemporáneo

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«Se puede conocer a una persona por los colores que invierte en sus pinturas»
«El conocimiento es lo único que nos permite asomarnos a la
libertad de elegir y de crear», dice el Premio Nacional de Grabado que
dirige el taller de estampación de AlNorte


Santiago Serrano es una persona feliz. Le gusta su trabajo y le encanta «repartir» sus conocimientos. Lo hace estos días en Gijón, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, como guía de una veintena de grabadores (debían ser 15, pero él no pudo resistirse a la demanda extra) y está acostumbrado a hacerlo en diferentes universidades. Y es que, según el creador castellano, los «secretos de artista» son algo difícil de entender.

–La estampación transferencial es la columna vertebral de su taller de AlNorte. ¿Qué es?
–Es un método propio de tal sencillez que permite generar una rápida respuesta y plantear expectativas para la investigación de otras técnicas. Está basado, en cierto modo, en las maneras de la litografía y en la imposibilidad de unir el agua y las grasas. Consiste en transferir la tinta que queda sobre el papel de seda después de haber intervenido en él, rayándolo, manchándolo, dejando partes cubiertas o sin cubrir.

–Sus alumnos trabajan sobre vidrio. ¿Esa es la base ideal?
–Es una de las muchas. Trabajamos en vidrio, como podríamos hacerlo en una pared, siempre que no esté pintada al temple, en un metal o un plástico. Pero lo más fascinante es que la imagen que obtenemos es directa, y real, no como en el resto de los sistemas gráficos, que nace invertida.

–¿Una buena experiencia?
–Está siendo genial. Todos están encantados, tanto que hemos decidido prolongar las horas del taller. Hoy (por ayer) no pararemos ni siquiera para comer. Un bocadillo, y a seguir. El entusiasmo es impresionante.

–¿Usted es de los grabadores que miman el proceso hasta el final o de los que lo dejan en manos de expertos?
–A mí me gusta hacerlo todo, pero muchas veces recurro a profesionales de la estampación para que me asesoren. Sigues siendo el padre de la criatura aunque el grabado se haga en un taller sin tus manos. Probablemente, Picasso supiera grabar, pero no me lo imagino entre ácidos y planchas.

–Así como Mascaró –director del taller de escultura– era un principiante en esto de la docencia, usted es maestro reconocido. ¿Qué lleva a un artista a mostrar su ‘cocina’?
–Empezando porque no entiendo a quienes hablan de los secretos de artista, la cuestión es que me encanta repartir mis experiencias El conocimiento es lo único que nos permite asomarnos a la libertad de elegir y de crear y, partiendo de esa base, confieso que yo también recojo mi parte. Al dar clase me acerco todo lo que puedo a los creadores y he llegado a darme cuenta de que puedes conocer a una persona por los colores que invierte en sus pinturas.

–Colores grises...
–Quienes los utilizan quieren llamar poco la atención. Miran para adentro.

–Colores luminosos...
–Sus necesidades son muy distintas. Está claro que quien emplea colores expresivos es que lo es y le gusta que se note.

–¿El lenguaje gráfico empieza ya a despegarse el sambenito de ‘hermano menor’ de las artes plásticas?
–No estoy seguro. Es cierto que siempre hay una valoración inferior, pero lo que no daríamos muchos por un grabado de Picasso. Lo que está claro es que se alcanzará la aceptación plena, pero luego llegará la decadencia.

 
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