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Ana M. Serrano
Parece que la pintura, que las lecciones, que las clases de creación
no van con ellos. Sin embargo, son los más emprendedores,
los que mejor se dejan llevar por los delirios de la creación
en todas sus expresiones. Dibujan casi sin criterio, atienden a
las palabras de su tutor y, sobre todo, se ríen. Y mucho.
Así se mostraron los niños que ayer participaron en
el segundo certamen Asturias Plástica de Arte Infantil de
la semana cultural de Arte Contemporánea AlNorte, que se
clausuró con esta actividad después de siete días
de talleres y exposiciones.
La
galería Espacio Líquico acogió la última
propuesta del progama, en la que participaron alrededor de 65 niños
de edades comprendidas entre los 3 y los 14 años. Todos intentaron
demostrar sus habilidades con un lápiz en la mano. Una de
ellas fue Cristina Cabañas, gijonesa de 11 años y
ganadora del primer premio en la categoría C (de nueve a
once años), que convenció al jurado con un dibujo
que ella misma definía como «abstrato». «Me
gusta pintar -explicaba cerca de varias de sus compañeras-
y me apunté al curso con unas amigas. Vinimos todas en grupo».
A
su lado, Raquel González, de 13 años y otra de las
galardonadas, aunque con un tercer premio, recordaba lo que había
hecho durante las cerca de dos horas que duró el taller.
Lo hacía entre lápices de colores y hojas en blanco
y sin despegar la mirada de uno de sus dibujos, que trataba de terminar
sin prisa.
«Me
gusta pintar todo lo que veo: la playa, el pueblo, la gente... Todo»,
decía sin dejar de apuntar que el certamen, premios aparte,
había sido de mucho interés para ella y todas sus
acompañantes. «Es una experiencia nueva y siempre aprendes
algo», puntualizaba.
Los
más revoltosos, los de menos edad, se arremolinaban en la
sala a su aire. Pintaban, pero lo hacían con más libertad,
sin referentes reales, hasta el punto de que su imaginación
se desbordaba y componían dibujos a base de líneas
en todas direcciones y de todos los colores. Entre ellos, estaban
los hermanos Alberto, Inés y Juan, de 4, 6 y 4 años,
respectivamente. «Pinté a mi familia», gritaba
el primero. «Yo un bosque», añadía el
tercero.
La
hermana mayor, Inés, por contra, se quedó sin participar
en el certamen. Había agotado el tiempo y cuando se puso
a pintar «en serio» ya era demasido tarde porque la
sesión estaba a punto de concluir. De su categoría,
la A -en la que competían niños de 3 a 6 años-,
Francisco Arranz se alzó con el primer puesto, y de la B,
en la se premió el mejor trabajo de aquellos que tenían
7 u 8 años, lo hizo Celia Gutiérrez.
Periódicos
y pinceles
La
organización del acto repartió entre los pequeños
todo el material necesario para que pudieran realizar sus dibujos.
Además, les obsequió con material escolar a modo de
recuerdo y reconocimiento, pero sólo a partir de mañana
los participantes podrán ojear sus dibujos. Estarán
expuestos hasta el próximo 4 de enero en la sala Ámbito
Cultural de El Corte Inglés de Gijón.
Algo
que ilusiona a Sara López, de 13 años, otra de las
niñas que aportó su grano de arena al certamen. «No
sabíamos lo que nos iban a dar para pintar, pero a mí
me da igual una cosa que otra: rotuladores, lápices, platidecores
o ceras», explicaba. Además, también podían
hacer 'collages' con periódicos, pero fueron pocos los que
se decantaron por esta idea. Sara, al menos, no lo hizo. No fue
la ganadora de su categoría, en la que se premiaban los trabajos
de los niños entre de doce a catorce años.
El
galardón lo recibió Ángela García Domínguez,
de 13 años. Pero en la próxima edición, Sara
volverá a intentarlo porque le «encanta» pintar.
De hecho, junto a Raquel y Cristina, fue una de las últimas
en abandonar la sala.
Atrás
dejaron sus dibujos, los que hicieron para concursar y los otros
muchos que guardaron en sus carpetas particulares. «El próximo
año esperamos repetir», explicaban. Sus sonrisas y
sus miradas de entusiasmo delataban que no mentían.
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