Autor: Pablo Iglesias.
Proyecto: ‘Habitación 211’.
Lugar: Museo Barjola.
Calendario: Abierto hasta el 7 de enero.
P. M.
Cinco enormes monitores expidiendo imágenes al mismo ritmo
y constantemente, enmarcados como cuadros en paredes dentro de un
habitáculo de muros de tela, al que se accede por una puerta
real que no se abre y un pasillo abierto que invita a entrar. Esto
es formalmente ‘Habitación 211’, el proyecto
del asturiano Pablo Iglesias que añade a su parafernalia
recepcionista y guardarropa de hotel. El concepto, pretende, sin
embargo, «recrear miedos» privados, los desasosiegos
de su autor. Pero también «implicar al espectador-visitante
en el escenario», ya que el lugar creado en el Barjola y en
el que se introduce el visitante es escenario de algunas de las
imágenes exhibidas en los monitores. El cruce de lugares
es un epicentro, el otro es la clonación del propio artista
que logra hacer comedia del drama.
Autora:
Tatiana Martins.
Proyecto: ‘Identidad/No identidad’.
Lugar: Palacio de Valdecarzana.
Calendario: Hasta el 23 de diciembre.
C.
Bartsch
La sociedad aniquila la identidad del individuo. Esta es la demoledora
premisa de la que parte la instalación de la artista brasileña
Tatiana Martins, inaugurada ayer en el palacio de Valdecarzana de
Avilés. ‘Identidad/No-identidad’ está
formada por ciento veinte rostros anónimos, fantasmagóricos
e inquietantes, impresos sobre almohadas dispuestas en el suelo
que interactúan con proyecciones sucesivas de las caras originales
sobre una pantalla. El espectador, aún sin saberlo, forma
parte del juego, ya que lo que Martins cuestiona es el valor de
todo individuo como persona, más allá de la foto de
un DNI o del número identificativo de un pasaporte. Para
ello, la artista se ha valido de fotografías de carné
desechadas por sus propios protagonistas, modificadas digitalmente
hasta confeccionar una procesión de seres confundidos en
la masa, en los números seriados, en la sociedad.
Autor:
Pedro Fano.
Proyecto: ‘El día antes de ayer’.
Lugar: Galería Dasto.
Calendario: Hasta el 20 de diciembre.
P. M.
El paso del tiempo, agotado en varios gestos familiares, es la herramienta
conceptual de Pedro Fano. El becario asturiano presenta en la sala
Dasto, de Oviedo, una serie de dibujos, 28 en total, que partiendo
de la familia como motivo, se sitúa al lado mismo de la sencillez.
Con líneas verticales e imágenes deconstruidas emparentadas
con la figuración, expresa Fano la vigencia de un tiempo
que se hace pasado en rostros de familia. «Es la mía»,
comenta.
El proyecto, titulado ‘El día antes de ayer’
está, dice, el joven creador, «abierto a múltiples
interpretaciones formales y contextuales».
Autor:
Guillermo Mora
Proyecto: ‘Mummy knows everything’.
Lugar: Galería Cornión
Calendario: Hasta el 20 de diciembre.
P.
M.
Guillermo Mora regresa con el proyecto que exhibe en la galería
Cornión al universo de los cuentos. Para hacerlo recluta
un clásico, ‘Caperucita’, y en el viaje se deja
la visión idílica que sirvió nuestras infancias
para quedarse con la más oculta y tenebrosa legada por Charles
Perrault. ‘Mummy know everything’ (‘Mama lo sabe
todo’) encierra una terrorífica historia de luces y
sombras, iniciada en un bosque fotografiado bajo el sol y cerrada
en un rincón cargado de iconografía Disney, donde
yace la capa roja de la pequeña con las garras del lobo marcadas
y el título del proyecto dibujado en la tela como terrible
reflexión.
Primero luces y sonrisa. En el intermedio, paisaje de espino. Después,
perturbadoras sombras compartiendo foco con la pequeña niña
y finalmente, la desaparición, justo al lado del príncipe
azul, que es de otro cuento, pero redondea el final de éste.
Advierte el creador, becado por AlNorte, que su trabajo defiende
una teoría de ocultación bajo la estética de
lo agradable, en «la que nos hemos visto envueltos todos sin
excepción alguna».
Autor: Pablo Armesto.
Proyecto: ‘Luz interior’.
Lugar: Galería Espacio Líquido.
Calendario: Hasta el 7 de enero.
P. M.
Igual que Iglesias hace en el Barjola, Pablo Armesto ha construido
en Espacio Líquido su propia habitación. Sus proyectos,
absolutamente diferentes en factura e intereses, coinciden, sin
embargo, en una búsqueda de la reflexión, del encuentro
con uno mismo. «Mi creación habla del proceso de proyectar,
de establecer un espacio interior para pensar», dice Armesto,
que ha convertido ‘Luz Interior’ en una gran caja de
madera pintada de negro, de 5,50 metros de ancho por 3,70 de largo
y 2,50 de alto, en la que se cruzan haces de luz, en secuencias
de colores, transportados por tubos de fibra óptica. Hace
Armesto con este trabajo varios guiños al proyecto global
de AlNorte, combinando «a modo de hibridación, como
hace la propia Semana de Arte Contemporáneo, geometría
escultórica y plástica con intenciones arquitectónicas
y lenguaje visual».
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