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EXPOSICIÓN VIRTUAL
El Comercio
 
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 • ACTUALIDAD EN AL NORTE

18

Dic.

2005


Al Norte

Semana Nacional de Arte Contemporáneo

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Clausura a cuadros
Cincuenta niños de entre 3 y 14 años ponen el punto final de AlNorte’05
con el tercer Certamen Asturias Plástica de Arte Infantil



Íker Cortés

Después de éste, ¿se puede hacer uno libre?», preguntaba Arturo García Álvarez, de seis años. Los más pequeños fueron ayer los protagonistas de AlNorte’05. Con su participación en el III Certamen Asturias Plástica de Arte Infantil se cerraba la cita plástica. Distribuidos por el suelo de la galería Espacio Líquido, unos 50 niños y niñas con edades comprendidas entre los tres y los doce años dibujaban y coloreaban sobre pintura, música, cine y teatro. No es que a todos les hubiera picado el gusanillo de las artes, sino que el tema era cerrado. No les quedó otro remedio que jugar con su imaginación y plasmarlo en el papel, a base de lápices y colores.

Lucía Robles, de 8 años, dibujaba a una niña en una pantalla de cine. «Me ha copiado, no se le ocurría nada», se chivaba su amigo Arturo García. Ambos y el hermano de Lucía, Pablo, de cinco años, habían venido junto a sus madres que se habían ido a hacer compras. «Son unas compradoras», señalaba Arturo, entre indignado y divertido. Al principio su intención era hacer algo relacionado con la música pero, finalmente, se decantó por el cine porque «no se me ocurría nada». Sobre el papel, la pantalla de una sala de proyecciones servía de pretexto para dibujar cualquier cosa y una ave prehistórica era su elección. A pesar de eso, su película preferida nada tiene que ver con la época de los dinosaurios, pero sí con animales: ‘Chicken little’.

Música a colores
Carlos Marqués, de diez años, y segundo premiado en su categoría, daba los últimos retoques a su dibujo. «Es una banda de música», contaba. Para buscar inspiración había acudido a la memoria: «Suelo fijarme en los instrumentos cuando salen grupos en la tele y tengo una tienda de música cerca de casa», confesaba este seguidor de El canto del loco y Estopa. Llevaba cierta ventaja, porque aunque nunca ha ido a una academia de dibujo, ya tiene muy claro que su futuro anda por estos lugares: «Quiero ser diseñador gráfico o arquitecto».

A su hermano gemelo, Ignacio, también le llama lo de construir edificios, «pero en mis ratos libres me gustaría hacer cuadros y comics». Y va por la buena senda. Según decía, de estos últimos ya tiene unos cuantos sobre «aventuras en el futuro», su tema predilecto, aunque el muchacho también lo pasa en grande leyendo ‘El señor de los anillos’.

El primer premiado en la categoría de los más mayores, Sergio Vergara, de 12 años, también entretuvo sus pinturas en el mundo musical. Una guitarra decorada con llamas, «parecida a la de mi primo», y un micrófono asentado sobre un pie distinguían su folio de cualquier otro. Bajo los dos, surgía una sombra a lápiz. «Todavía tengo que hacer la lámpara que la proyecta», afirmaba. Acompañado de su hermana Lucía, de 8 años, Sergio asegura que lo que más le gusta es hacer el boceto porque «pintar es menos entretenido», y que dibuja «las cosas que tengo delante con ayuda de la imaginación».

Otros eran más ambiciosos. Damián Antuña, de 9 años, trataba de aglutinarlo todo en un solo dibujo. Por eso, el niño había esbozado una televisión. Dentro de ella «puede verse el escenario de un teatro donde un hombre toca la flauta y pinta un cuadro a la vez», comentaba. Fuera de la tele, otro personaje tocaba una batería y «¡aún tengo que meter más músicos!», afirmaba. Aunque el derroche de imaginación fue mayúsculo, Damián no se ve como artista en un futuro. «Me gusta pintar, pero de mayor quiero ser paleontólogo», decía con convicción, mientras, Pablo Iglesias, becado de AlNorte’05, y Noé Baranda recogían los últimos dibujos.

Exposición infantil
Tercera premiada en la categoría de los mayores, Débora Menéndez García, de 12 años, dibujó una chica leyendo el periódico. Para ajustarse más al tema cerrado del certamen, puso una radio de la que salían notas musicales. «He dibujado el transistor porque me gusta mucho la música y me parece que era una manera de introducir la música». Y es que a Débora le encanta. No en vano, acude a clases de guitarra habitualmente, aunque «prefiero pintar».

No será hasta el próximo martes cuando se inaugure una exposición con todos los cuadros de los niños. La inauguración, a las 18 horas, irá acompañada de la entrega de material escolar a los 15 ganadores. Para la elección se han valorado distintos aspectos en función de la edad: «Los pequeños son más espontáneos, se miran los colores, la composición. Los mayores se preocupan por hacerlo bien y expresar lo que sienten con sus dibujos», dice Ángel Antonio Rodríguez, director de AlNorte’05 y crítico de EL COMERCIO. «Lo mejor», continúa, «es que son muchos los niños que luego traen a sus padres al museo y luego está el encuentro generacional entre niños, becarios, profesores...». Y ése es el espíritu de AlNorte. Objetivo cumplido.

LOS DIBUJOS PREMIADOS:

CATEGORÍA A: Pablo Casais (Primer Premio) y Jorge Lobato (Segundo Premio)

CATEGORÍA B: Ismael Mata (Primer Premio) y Alejandro Pérez (Segundo)

CATEGORÍA C: José Antonio Casais (Primer Premio) y Carlos Marqués (Segundo)

CATEGORÍA D: Sergio Vergara (Primer Premio) y Ana Martínez Montero (Segundo)

Concierto de blues y rock para el fin de fiesta

AlNorte’05, la Semana de Arte Contemporáneo de Asturias de EL COMERCIO, terminó durante la mañana con color infantil, pero aún quedaba fiesta para rato. Eran aproximadamente las 22 horas cuando la Attica Blues Band comenzó a sonar, después de que la galería Espacio Líquido se vistiera de gala para regar con buen vino el adiós. Para esta ocasión, a los tres componentes habituales del grupo, Adolfo a la guitarra, Miguel al bajo y Alejandro a la batería, se había sumado José Ramón al piano.

Clásicos del rock and roll, del blues y del rythm and blues fueron puestos en escena por una banda que hace de las versiones su modus operandi. Temas como ‘Crossroad’, ‘Wake up this morning’ o ‘I feel good’ de James Brown fueron intercalándose durante toda la actuación. Otros clásicos que hicieron su aparición fueron ‘Jelly, jelly’ y ‘Spider in my web’. Minutos antes de subir al escenario, el batería Alejandro hablaba de la aportación del pianista: «Nos da otro juego. Gracias a él podremos interpretar esta noche temas de latin rock, como los de Santana».

Con medio año de experiencia a sus espaldas –como grupo, todos vienen de otras formaciones– el repertorio ha adquirido una gran consistencia y la voz de Adolfo «le da mucha marcha porque sabe meterse a la gente en el bolsillo». Y vaya que sí lo hizo.

 
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