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EXPOSICIÓN VIRTUAL
El Comercio
 
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 • ACTUALIDAD EN AL NORTE

16.diciembre.2009


Al Norte

Semana Nacional de Arte Contemporáneo

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BERNARDÍ ROIG . ARTISTA
«La provocación es tan necesaria hoy
como en el Renacimiento»


Bernardí Roig se esconde tras una máscara / NEUS RAFA

Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965), uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional, también está embarcado en el taller virtual de AlNorte. Recién llegado de Nueva York, donde el jueves pasado presentó su nueva exposición individual en la Claire Oliver Gallery, y pocas semanas después de poner en marcha un ambicioso proyecto en la Bienal de Venecia y el IVAM de Valencia, mañana protagoniza el seminario en el Centro de Cultura Antiguo Instituto.

–Un otoño prolífico, con proyectos en Venecia, Valencia y Nueva York. ¿Es 2009 el mejor año de Bernardí Roig?
–Lo cierto es que han coincidido varios proyectos simultáneamente. Primero la muestra ‘Shadows Must Dance' en la Galería Internacional de Arte Moderno de Venecia, para establecer un diálogo de mi obra con la colección permanente del museo. Después las obras viajaron al IVAM para plantear otro diálogo bastante opuesto. Y ahora en Nueva York con ‘Pierrot le Fou is (not) dead', donde presento un conjunto de trabajos concebidos como fuga desordenada, donde se cruzan dos caminos y se superponen varias temporalidades. Por un lado, la escena final de Godard; por otro, la desconcertante frase ‘Dick Laurent is dead…' del inicio de ‘Carretera Perdida' de David Lynch.

– ¿Cuáles son a su juicio los momentos clave de su trayectoria?
–Un viaje a la India en 1992 donde comprendí que debía renunciar al color. Y otro largo viaje en 1997 a Moscú para visitar el monasterio de Andronikovski, donde está el museo Andrei Rubliev, y el Monasterio de San Sergio donde Rubliev trabajó la mayor parte de su vida. Ahí comprendí de forma definitiva el ‘Cuadrado Negro' de Malevich, y que el frío es lo más importante. En un viaje renuncio al color, en otro me muero de frío.

–Siempre armoniza la escultura, el dibujo y el vídeo, mirando otras disciplinas. ¿La ‘hibridación' es inherente a su ánimo creativo?
–Sin duda. La hibridación, el mestizaje, la contaminación y su consecuente infección forman parte esencial de mi proceso creativo y vital. Los materiales y soportes van y vienen en función de la poética de las ideas. Tanto los ‘media' como la cultura digital determinan nuestra formación actual. Pero no hay que olvidar que el rojo de un vaso de Creta todavía contiene la memoria de la última puesta de sol...

–El espacio del arte ha cambiado... ¿cómo le afecta al creador?
–Si hay algo que define lo contemporáneo es su continua mutación. No hay otra salida que cuestionarse todo desde el principio. El mapa actual de la producción del saber es mutante. Todo se tambalea, contínuamente, y se eliminan o reorganizan las fronteras. Todo es posible y nada lo es. Habitamos un gran vacío con un enorme agujero en el centro. No queda otra salida que acariciar y mimar nuestras obsesiones como único territorio habitable. Aun así. pienso que vivimos en el mejor momento de la historia.

–¿Es necesaria la agitación y la confrontación de ideas?
– No menos que en el Renacimiento. Solo desde esa agitación, movilización y confrontación puede nacer algo. El resto solo decora y sirve de prótesis emocional al mercado.

 

 
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