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EXPOSICIÓN VIRTUAL
El Comercio
 
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12-diciembre -2010


Al Norte
Semana Nacional de Arte Contemporáneo

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Viajar por las entrañas y calles del mundo
Los proyectos expositivos de AlNorte ofrecen
cuatro travesías interiores y exteriores

PACHÉ MERAYO

Barjola. Carmelo Rodríguez, Rocío Pina y Enrique Espinosa, tres de los cinco componentes de PKMN, con uno de sus audiovisuales al fondo. :: E. C.

Cornión. Orosia Satué con alguno de sus cuadernos de viaje. :: PALOMA UCHA


Espacio Líquido. Tomás González posa tras una de sus radiografías de 'Animalario' :: E. C.

CMAE. Myrem González con su obra envolvente en Avilés :: MARIETA

El arte es sin duda un viaje, una travesía interior, pero también un crucero por el mundo, que puede detener el tiempo y poner en marcha todas las reflexiones. Lo saben los ocho ganadores de las cuatro becas de AlNorte. Cada uno de ellos desde su peculiar mirada, que bien puede observar la vida en vertical, arañando las capas más profundas del pensamiento, o en horizontal, alfombrando las ideas con una llanura tan despejada que permite ver cerca los paisajes más lejanos. El joven andaluz que ocupa la sala principal de Espacio Líquido, Tomás González, propone, por ejemplo, la primera parada de un largo recorrido que va de fuera adentro, hasta el punto de que su obra se nutre de radiografías de esqueletos. Orosia Satué, la artista que expone en Cornión, sitúa sus creaciones en el viaje mismo, dejando que cada imagen que atrapan sus ojos quede plasmada en sus cuadernos. Myrem González, la única invitada asturiana de este año, ofrece al visitante, en el Centro Municipal de Artes y Exposiciones, de Avilés (CMAE) también un billete de ida. En su caso al interior de si misma. No en vano su trabajo lleva por título sus propias siglas (MGF). A diferencia de ella, los componentes del colectivo PKMN, de Madrid, salen de sus burbujas individuales para fotografiar un pueblo que se queda vacío, para contar, en definitiva, la identidad lejana de un mundo que cambia. Los cuatro proyectos abrieron el viernes la Semana de Arte Contemporáneo de Asturias que promueve EL COMERCIO. Los cuatro permanecerán en sus escenarios expositivos esperando miradas y con un poco de suerte reflexiones.

Tomás González, en Espacio Líquido

Desde Jaén, donde nació en 1984, viajó Tomás González a la galería gijonesa Espacio Líquido, de Gijón. Antes de tomar contacto con el «impresionante» escenario que le esperaba a su proyecto, viajaba en autobús fijando en su cerebro las imágenes del lugar que le habían contado. Sabía de la escultura de Alba en mitad de la sala y hacía cábalas viajeras sobre cómo aprovechar el espacio.

Hoy ocupa dos paredes. Una para proyectar las intenciones, para explicar al respetable que acuda a saber de su obra cómo administrar las piezas que la componen y también para contar su tesis, y otra para sostener sus negatoscopios, seis cajas de luz, que esperan al visitante cerca de unos sobres en los que se guardan, clasificadas por especies, diversas radiografías de animales, que han sido hibridadas con armas de guerra. De ahí su título, 'Animalario'.
Colibríes, ballenas y un nutrido grupo de seres aparecen con sus esqueletos radiografiados, mientras hacen migas con metralletas y pistolas, gracias a la intervención del artista de Jaén. Su fusión de realidad y juego tiene algo, «mucho», dice él, de ciencia, pero también atiende al pasado hasta llegar «a la cultura rupestre».

Recuerda Tomás González que este trabajo es sólo la primera parada en el camino de 'Animalario'. El volumen I de un proyecto que ha encontrado en AlNorte el escaparate de estreno.

Orosia Satué, en Cornión

Orosia Satué Paúles (Huesca, 1986), invitada de la galería Cornión, también de Gijón, recurre al arte más directo, la pintura, el dibujo. Lejos de caballetes, de estudios apartados del mundo, Orosia tiene en la calle su taller porque sus obras nacen de sus idas y venidas, de paseos por las ciudades, y de viajes por el mundo. En la sala de exposiciones ha reunido una veintena de cuadernos de viaje en los que plasma varios mundos, pero también éste. Durante días, antes de la apertura del viernes, la joven creadora estuvo dibujando rincones de Gijón y de otros lugares de Asturias.

Su obra se exhibe con una colección de maletas antiguas, de las que brotan las libretas dibujadas, que el espectador podrá manipular («confío que con cuidado», dice tímida) y un audiovisual proyectado sobre una pared en el que los dibujos son animados por ordenador. Su proyecto ganador de la beca AlNorte es, en el fondo, una manera de interpretar y abrazar el mundo para sí misma, para su propia memoria, pero al exponerlo se convierte en una narración también para los demás.

Myrem González, en el CMAE
En Avilés, el Centro Municipal de Artes y Exposiciones, el CMAE, acoge un ambicioso proyecto, por su complejidad técnica y por las muchas dosis de oficio que aporta Myrem González (Oviedo, 1979). Se titula con sus siglas ('MGF'), porque pretende ser, en cierto modo, un retrato de si misma, «de la propia complejidad de mi vida que está llena de viajes, de diversos países y distintas culturas, pero en la que sobrevive siempre la esencia, la pureza de las cosas». Explica ésto la única asturiana de la novena generación AlNorte para que el espectador asimile la convivencia de dimensiones y técnicas de su obra, que saluda antes de entrar en la sala de exposiciones.

Sobre el suelo de la rapa que guía hacia ella, Myrem ha colocado una serie de plantillas de las piezas con las que está hecha su instalación. Una escultura en la que van engarzados cuatro elementos, realizados cada uno de ellos con 40 piezas, que a su vez son 40 litografías blancas («sin tinta, pero con huella») estampadas a la piedra en Viña.

La obra envuelve en cierto modo al que la observa, que antes de llegar a ella se encuentra con un especie de aurora boreal, grabada en vídeo, que emana de una pared, a modo de guía hacia el centro neurálgico de la sala y la obra, que se exhibe casi a modo de satélite, girando en su propia órbita.

Colectivo PKMN, en el Barjola
Enrique Espinosa, Diana Hernández, David Pérez, Rocío Pina y Carmelo Rodríguez son la columna vertebral del colectivo PKMN, una firma de arquitectos madrileña, implicada en cuestiones sociales, más que en universos estéticos, aunque éstos formen parte importante de su trabajo. Su escenario en la Semana Nacional de Arte Contemporáneo de EL COMERCIO es el Museo Barjola, de Gijón. Allí, en la tercera planta, han desplegado no ya las piezas del proyecto, sino sus marcas, ya que su obra, titulada 'Plan E-xtinción', tiene otra escenografía lejos de Gijón. Está en Cienfuegos, el pueblo que se ha erigido en protagonista de sus intenciones.

'Plan E-xtinción', que hace consciente referencia al 'Plan E' del Gobierno, del que, además, toma sus recursos publicitarios, es en el museo, una gran fotografía de seis habitantes de Cienfuegos, de los diez que componen la población, y tres proyecciones. Una explica el plan, el proceso de montaje; otra muestra el pueblo casi deshabitado, con sus calles y paisajes, y una tercera deja a los protagonistas de la imagen que gobierna la sala contar lo que piensan de su situación y del mundo en general. Pero fuera del museo, el proyecto de PKMN es mucho más que eso. Es «una reflexión sobre un pueblo que se extingue llevándose con él un pedazo de la identidad asturiana». Así lo explica Carmelo Rodríguez, que invita a todos los visitantes a prolongar su paseo hasta Cienfuegos.

 
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