|
La
I Semana Nacional de Arte Contemporáneo de ELCOMERCIO que
desplegará la totalidad de sus contenidos a partir del lunes,
abrió ayer a modo de prólogo cuatro exposiciones,
en las que se muestran los trabajos de las ganadoras de las Becas
de Arte de este periódico. Con ellas queda inaugurado el
primero de los muchos circuitos que ofrece Al Norte.
Elisa Torreira, Soledad Córdoba, Pepa Pardo yChana Crespo-Joglar,
las artistas que lograron poner en valor sus proyectos expositivos,
tras hacerse con la primera convocatoria de las becas, fueron también
las encargadas de poner punto de partida a la I Semana Nacional
de Arte Contemporáneo, Al Norte, una actividad que promueve
ELCOMERCIO, que pretende promocionar los nuevos lenguajes de la
creación y, como explicó el director de este periódico,
Juan Carlos Martínez Gauna, «hacer más comprensible
a todos el arte contemporáneo».
Elogiada
ayer en todas sus intenciones por las autoridades locales, encabezadas
por la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso,
y por los muchos que se incorporaron al recorrido oficial del primer
circuito del arte que Al Norte ha puesto en marcha, esta«iniciativa,
tremendamente atractiva e interesante», en palabras de Martínez
Gauna, invita a sensaciones bien dispares.Todas ellas dispuestas
a propiciar «el diálogo generacional y el encuentro
entre todos los colectivos sociales de la ciudad», según
su organizador y crítico de arte, Ángel Antonio Rodríguez.
El
circuito comienza en el Centro Municipal de la Arena.Allí
Elisa Torreira propone, con Versura, sentir pintura y poesía
en un mismo abrazo emocional. El visitante puede escuchar individualmente
unos versos escritos por ella y creados en paralelo con el cuadro
que se asocia por cercanía.
Siguiendo
la playa, hasta la calle de Jovellanos, Al Norte lleva al visitante
a Espacio Líquido y a observar la obra de Soledad Córdoba,
una nueva propuesta para los sentidos, esta vez desde el lenguaje
fotográfico. Se titula Lácrima y ofrece, «a
modo de diario» descripciones de identidad con diferentes
cuerpos de lágrima, negros, de cristal o abarrotados.
Muy
cerca, en el CCAI (Centro de Cultura Antiguo Instituto), espera
un continente de mar estancado, que ruge, sin embargo, como si estuviera
cargado de olas. Es el proyecto Definición, de Chana Crespo-Joglar.
Y
en la culminación del recorrido, Pepa Pardo y su Ciudad marmórea,
que establece contacto con la realidad en la galería Cornión,
a través de una peculiar narración de la historia
de la República Dominicana y su capital SantoDomingo.
Construida
por envoltorios de magdalena, «ligera e ingrávida,
de quebradizo equilibrio, sin cimentación ni técnicas
de engarce» (recuerda su autora) define en sí misma
lo efímero de las definiciones del arte.
|