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Daniel
Quintero, uno de los artistas exclusivos de la Marlborough, lo que
traduce su capacidad de sorprender dentro y fuera de nuestro país,
fue muy directo con sus alumnos en la primera jornada de Al Norte,
que promueve EL COMERCIO. Su intención para con ellos: que
se miren dentro y encuentren sus maneras y deseos frente al arte.
El conocimiento de la realidad personal de cada cual y la importancia
de dar respuestas a preguntas esenciales sobre las intenciones primeras
ante el arte (que debe plantearse quienes quieran ser parte productora)
fueron los pilares sobre los que Daniel Quintero, encargado del
taller Vivir la pintura, dibujó los objetivos de su encuentro
didáctico ayer en el Centro de Cultura Antiguo Instituto
(CCAI).
Pero, por si la esencia no había quedado clara a la decena
de jóvenes que seguían atentos su relajado discurso,
el creador, que busca en este taller analizar la huella expresiva
de la realidad desde el campo de la pintura, añadió
una batería de preguntas, a las que otorgó necesidad
ineludible de respuesta: «Qué queremos, qué
pensamos, qué concepto tenemos, qué sabemos y en qué
dirección nos queremos mover». Una vez contestadas,
advirtió Quintero, sabremos «buscar lo que tiene que
ser y lo que tiene que ser siempre será válido, porque
todas las formas son distintas y toda son válidas».
El profesor temporal, que decidió aportar su experiencia
a puerta abierta (compartiendo con la clase todas las actividades,
griterío y taconeo ocasional del gigante Centro de Cultura)
se encontró frente a un grupo de alumnos que no quedaban
callados ante apreciaciones no compartidas. El taller pretende,
dijo Quintero, que «cada uno busque su momento y advierta
su oportunidad».
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