6-febrero-2005

Las constructoras se convierten en las nuevas financieras de la Administración
Los contratos PFI sustituirán a las ayudas europeas para construir infraestructuras a cambio de concesiones



Miguel Portilla

Los cada vez más elevados gastos de las administraciones, la antigüedad de las infraestructuras actuales y la necesidad acuciante de emprender nuevas y la finalización de las ayudas europeas unido a la necesaria renovación de equipos y de externalizar servicios auxiliares han dado lugar a la aparición en nuestro país de nuevos tipos de contratación.

Se trata de la Participación Público-Privada (PPP) y de la Iniciativa de Financiación Privada (PFI), dos nuevas fórmulas que permiten a los gobiernos atender a las necesidades de inversión del sector público sin aumentar el déficit, y que a la iniciativa privada, principalmente a las constructoras y empresas de servicios, le permite no sólo mantener, sino elevar su ritmo de contrataciones al tiempo que reduce su exposición como negocio cíclico.

Este tipo de sistemas de contratación nació en el Reino Unido a principios de los años 90.
Concretamente el marco regulatorio para la participación privada en infraestructuras fue aprobado en 1991 y establecía como normas básicas la competencia justa por la provisión del financiamiento, la recompensa para el sector privado de acuerdo al riesgo que toma y el requerimiento de que los beneficios obtenidos por la gestión privada deben ser mayores que los costos.

En 1992, el Gobierno británico introdujo la Iniciativa de Financiamiento Privada, con el fin de optimizar el valor del dinero que pagan los contribuyentes a través de la participación de empresas del sector privado en todas las áreas de servicios públicos. La realidad es que la Administración central del Reino Unido ha obtenido importantes beneficios en cuanto a infraestructuras (carreteras, ferrocarriles, puentes, metro) además de en sanidad, educación, justicia, defensa y medio ambiente, entre otros sectores. El sistema se ha ido extendiendo paulatinamente a Australia, Alemania, Italia, Portugal, Canadá y también a España, donde las principales constructoras, especialmente Ferrovial, están realizando ya contratos de este tipo.

Solución integrada

El modelo PFI le facilita a las administraciones una solución inmobiliaria integrada, que permite transferir el riesgo de la promoción y financiación a un consorcio formado por varias compañías privadas capaces de realizar la financiación mediante fondos propios y deuda externa. Por esa razón, es fundamental que las empresas que ofrecen contratos PFI tengan un importante músculo financiero o los apoyos bancarios suficientes para hacer frente a los grandes desembolsos que se requieren.

Las empresas privadas deben realizar también la redacción de los proyectos técnicos y la dirección facultativa, la construcción y la puesta en marcha de las infraestructuras o edificios, la provisión e instalación de los equipamientos específicos (sanitarios, carcelarios,...) y la operación y el mantenimiento durante un periodo acordado de los activos inmobiliarios. La configuración, el uso y la definición funcional la decide la Administración competente, que retiene, en todo momento, el control abosoluto sobre los servicios públicos prestados a sus usarios y paga un canon anual establecido, según informa Bovis Lend Lease, uno de los mayores operadores en el mercado británico en lo que se refiere a la construcción de hospitales mediante el sistema de contrato PFI.

Esta compañía ha construido y abierto tres importantes hospitales regionales en Halifax, Hexman y Worcester, y actualmente desarrolla otros siete, entre ellos el mayor hospital oncológico de Europa -el St. James, en Leeds-. También acaba de concluir en la ciudad italiana de Brescia un edificio del primer complejo hospitalario realizado en en ese país con el sistema PFI.

Mediante el sistema PFI la administración controla los servicios claves y subcontrata la gestión del resto: construcción, mantenimiento, limpieza, seguridad, catering, hostelería, servicios auxiliares, logística, gestión documental,... con empresas especializadas. Pero el verdadero atractivo del contrato PFI para los gobiernos es que les reduce el gasto de capital corriente, proyectándolo hacia el futuro mediante convenios de arrendamiento aplazados.

Asimismo, los proyectos PFI tienen también la ventaja de no contabilizar como capital gastado según los criterios de Maastricht para los préstamos del sector público. Para hacer frente a las necesidades de renovación e inversión en infraestructuras y equipos, el modelo PPP se muestra como el sistema más idóneo porque le proporciona a la Administración la ventaja de transferir el riesgo a las entidades que lo gestionan, puesto que el precio y el plazo de la construcción quedan cerrados y la facturación de servicios se realiza según la calidad y el grado de cumplimiento, informa Ferrovial. Para las empresas que firman este tipo de contratos también les reporta grandes ventajas. En un informe publicado en el diario británico «The Guardian» se indicaba que las compañías de construcción comprometidas en la Iniciativa de Financiación Privada (PFI) esperan conseguir entre tres y diez veces más de ingresos que lo que han conseguido con los contratos tradicionales. Añadía que los mágenes de beneficios van del 7,5 al 15%, y para los propietarios de acciones de renta variable en las compañías que participen en el consorcio el benefico se sitúa entre el 10 y el 20%.

Las empresas consultadas por este periódico no se atreven a ratificar estas cifras porque afirman que todavía es muy pronto para ser tan categóricos, puesto que los contratos se firman a muy largo plazo -hasta 20 y 30 años en muchos casos- y el sistema lleva implantado apenas una década en el mejor de los casos, como es el Reino Unido.

Mayor crecimiento

Pero el diario británico hacía referencia a un informe de la industria de construcción europea, publicado en 2003, que señalaba directamente a los contratos PFI como la principal razón para que en el Reino Unido las empresas de ese sector crecieran por encima del 8% en ese año, frente a las de Alemania y Francia, donde habían decrecido un 2,5% y un 0,7%, respectivamente.

De todos los ámbitos en los que se realizan estos dos sistemas de contratación, el que más inversiones privadas se ha llevado en el Reino Unido es el sector del transporte, donde los 35 grandes proyectos firmados suman 29.254 millones de euros, la sanidad acumula 40 contratos por valor de 4.133 millones y los 35 PFI firmados con el Ministerio de Defensa británico se elevan a 3.814 millones. En Escocia se han rubricado 32 contratos por 2.779 millones, el Ministerio de Interior ha concedido 27 PFI por 2.469 millones, mientras que en el sistema educativo se han realizado 44 contratos por valor de 2.424 millones. Los restantes 7.028 millones, del total de 52.000 millones citados anteriormente, se han ido a 70 PFI en diversos sectores.

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