
Domingo, 2 de noviembre de 2003
LETICIA ORTIZ ROCASOLANO. FUTURA PRINCESA DE ASTURIAS
«Me
gusta el periodismo trepidante, es como una droga»
«Aprendí de mi padre y mi abuela el sacrificio
que el respeto por la información supone en tu vida»,
dijo el pasado mes de setiembre
M. R./MADRID
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| CORRESPONSAL. Letizia Ortiz,
cubierta con un velo para poder informar desde una mezquita
cuando fue enviada a Irak, en abril. / EFE |
Acostumbrada a dar las noticias, pero no a ser protagonista
de ellas, la periodista que se ha ganado el corazón del
Príncipe se ha puesto en contadas ocasiones delante de
un micrófono para responder, en vez de preguntar. Ésta
es la entrevista que concedió en septiembre cuando saltó
al escaparate de la pequeña pantalla para conducir un
informativo de referencia, el Telediario-2 de TVE.
-¿Le asusta la popularidad?
-Los profesionales de la información pueden dar la
cara o no y reconozco que es una labor que tiene más
repercusión que otro oficio. Lo asumo e intento desempeñar
mi función lo mejor posible, que en este caso es comunicar
en imagen. Pero la popularidad es secundaria. ¿Nerviosa?
No, llevo mucho tiempo presentando. Ahora es otra etapa y
procuraré desempeñarla con el mismo rigor.
-¿Tiene un currículo impresionante
para una persona tan joven. ¿Se considera una triunfadora?
-Aprovecho las oportunidades que se me dan. Hay mucha gente
muy joven en otros medios. Es visible nuestro trabajo, y mis
compañeros son también jóvenes. Esta
profesión es muy dura, con mucha competencia; creo
que he tenido suerte, pero que todo depende de decisiones
que no toma el profesional. No es conveniente valorar si una
llega o no a determinados sitios. Cada cual tiene su concepción
del éxito y lo importante es estar bien con una mismo
y ser honesta con lo que haces. Una se prepara de la mejor
forma que cree posible y luego no depende de ti el lugar donde
te coloquen.
-¿Tuvo siempre clara su vocación profesional?
-Yo tengo una abuela y un padre periodistas en Asturias.
Nunca he pensado en ser otra cosa en la vida. Me encanta mi
trabajo, disfruto mucho y tengo la suerte de dedicarme a algo
que me encanta. Por otro lado, trabajar con la información
tiene una enorme responsabilidad y creo que hay que ser muy
prudente, muy serio, saber que muchas personas están
pendientes de lo que decimos y hay que tener los principios
de lo que se cuenta muy claros y hacer una labor correcta,
como en TVE.
-¿Qué aprendió de su padre y
su abuela como periodistas?
-Más que aprendizaje, lo que me enganchó fue
su pasión y su respeto por la información y
el sacrificio que eso supone para tu vida personal.
-¿La imagen es importante para una profesional
que trabaja en la televisión?
-Es muy importante no solo en televisión, sino en
todos los ámbitos de la vida. La imagen es algo que
debemos cuidar porque es lo primero que se ve de nosotros.
-¿Y una imagen agradable ayuda?
-No tienes que ser obligatoriamente guapa. Lo agradable lo
da una mirada, un tono de voz y un aplomo a la hora de contar
las cosas.
-Usted es conductora de un informativo de referencia
junto con el director del departamento, pero ¿no hay
pocas mujeres en puestos de decisión del periodismo?
-En el periodismo, como en otros campos profesionales (justicia,
política, economía) todavía las mujeres
tienen pocos puestos de responsabilidad, pero supongo que
las cosas irán cambiando con el tiempo, al menos esa
es la tendencia. De todas formas, admiro mucho a compañeras
como Rosa María Calaf, que sigue al frente de una corresponsalía
en el Pacífico con tenacidad.
Pasión por la noticia
-Usted estuvo en Irak, ¿cómo vivió
aquella experiencia?
-Una de las tareas más interesantes del periodismo
es estar en los lugares donde ocurren las noticias, salir
a la calle y contar cosas, con lo cual me pareció interesante
estar en Umm Qasar y contar la labor que estaba haciendo el
Ejército español en ese país. Yo llegué
cuando ya había caído Bagdad y no viví
directamente la guerra, pero fue importante convivir durante
quince días con los militares para apreciar cómo
realizaban su trabajo. Y fue genial poder estar en suelo iraquí
para ver cómo vivía la gente.
-¿Un periodista debe opinar sobre la guerra?
-No mientras está haciendo su trabajo, porque se tiene
que limitar a procesar la noticia, pero lo que diga en otros
lugares es legítimo. Personalmente, no me gusta opinar,
intento mantenerme al margen hasta las últimas consecuencias.
-También estuvo en los Estados Unidos en el
momento del atentado contra las Torres Gemelas...
-Fue importante ver cómo se sacudió el país.
También estuve en los Estados Unidos con motivo de
las elecciones en las que se enfrentaron Bush y Gore y cuando
ocurrió el atentado y en el primer aniversario del
11-S. Me consideré una privilegiada por esos tres momentos
que viví. Fue todo rápido e intenso y no me
dio tiempo a reciclar todo lo que estuve viviendo. Personalmente,
también me impresionó ver el estado de 'shock'
de la gente.
-Hay un debate sobre los programas telebasura, ¿se
ha contaminado la información?
-No creo que en los informativos haya cabida para ese tipo
de material.
-¿Cuál es la noticia que le gustaría
dar?
-Me gustaría contar la pacificación de Oriente
Próximo. Estuve en la zona y pude apreciar la situación. |