
Martes, 4 de noviembre de 2003
Será
Princesa de Asturias con rango de Alteza Real
A. P. G./MADRID
El acto de petición de mano del próximo jueves
en el Palacio de la Zarzuela no modificará la forma oficial
de referirse a la prometida del Príncipe de Asturias,
a quien se aludirá en los comunicados de la Casa del
Rey (en lo sucesivo y hasta el día del enlace) como Doña
Letizia Ortiz Rocasolano, tal y como se ha hecho en la nota
del compromiso.
Con la celebración de la boda se convertirá
automáticamente en Princesa de Asturias, y tendrá
rango de Alteza Real, pues el Real Decreto 1.368 de 1987 equipara
el tratamiento que han de recibir el Príncipe de Asturias
y su cónyuge. En los actos públicos, no habrá
normas imperativas sobre la forma de dirigirse a la futura
Princesa de Asturias, si bien lo usos y costumbres indican
que, al igual que se hace habitualmente con Don Felipe, lo
correcto sería llamarla «Señora»
o «Alteza».
En cuanto a deferencias como la inclinación de cabeza
al estrechar su mano (los hombres) o la leve genuflexión
(las mujeres), en muestra de respeto a la Institución,
fuentes de Protocolo han manifestado que serían las
indicadas únicamente en lo que denominan «línea
de saludo», es decir, cuando en las recepciones los
miembros de la Familia Real son cumplimentados por los invitados.
Lo que habitualmente se llama «besamanos», aunque
hoy el beso en la mano de las damas está en franco
desuso. En cuanto a posibles atribuciones constitucionales
de Letizia Ortiz como
futura Reina, la Carta Magna recoge en su Título II
(artículo 58) que se limitan a las previstas para la
Regencia.
Se podría convertir en regente en caso de fallecimiento
de Don Felipe, cuando sea Rey, en hipotética calidad
de madre de un Rey menor de edad, según el artículo
59. Igualmente, sería Regente si Don Felipe, siendo
Rey, quedase incapacitado y el Heredero fuera menor.
Las regencias a cargo de consortes reales tuvieron enorme
peso histórico en España, ya que María
Cristina de Borbón, esposa de Fernando VII, la ejerció
durante buena parte de la minoría de edad de Isabel
II, en tanto que María Cristina de Habsburgo, esposa
de Alfonso XII, asumió la regencia más larga
del país.
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