La futura estación única del Humedal tendrá más
de 3,5 millones de usuarios anuales
La terminal conjunta
recibirá más de 600.000 viajeros de autobús
j. p.
Más de
tres millones y medio de viajeros. Este es el promedio de usuarios anuales
que pasarán por la estacción del Humedal cuando se convierta
en terminal intermodal dentro del largo proceso de eliminación
de la barrera ferroviaria y construcción del metrotrén
desde el Humedal
La futura estación intermodal moverá más tres millones
y medio de viajeros anuales, usuarios del ferrocarril y los autobuses
de líneas interurbanas, según las primeras estimaciones
derivadas de los diferentes estudios de movilidad de las empresas ferroviarias
y de los aforos actuales que se han incluido entre la documentación
previa de los trabajos de la barrera ferroviaria.
La nueva terminal
unificará los viajeros de Renfe y de Feve, además de sumar
los de las empresas de autobuses por carretera, entre ellas las del
grupo Alsa que representa la mayor parte de la actividad del transporte
privado de viajeros con origen o destino en Gijón. Según
fuentes oficiales, la estación de autobuses podrá mover
al año unos 600.000 viajeros, de los que la mayor parte, unos
1.500 diarios, son clientes del grupo Alsa en sus líneas regionales.
Los datos que se
conocen hasta la fecha señalan que la estación del Humedal
tiene unos aforos de viajeros que suman unas 7.000 personas por cada
día del fin de semana y casi 8.000 personas en cada día
laborable. Si se tiene en cuenta que la mayor parte de los usuarios
suben y bajan del tren en la terminal del Humedal, no cabe esperar que
los movimientos de viajeros que se produzcan en la estación de
Jovellanos, la que por ahora desempeña las funciones de terminal
de largo recorrido, vaya a ser muy importante.
Aparcamiento
El flujo de viajeros de la futura estación intermodal sumará
también el movimiento de personas que utilicen la estación
de autobuses que se situará en superficie, así como el
aparcamiento subterráneo de vehículos que está
previsto construir en la planta inmediatamente inferior.
Las fuentes municipales
consultadas por este periódico han señalado que, además
de estas cifras, hay que tener en cuenta el previsible aumento de usuarios
que se pueda generar por la entrada en servicio del metrotrén,
ya que no es descartable que este nuevo servicio dispare la cifra de
viajeros de cercanías, tanto en los servicios de Feve como en
los de Renfe.
El nuevo proyecto
acabará con lo que hace menos de diez años fue toda una
novedad en la imagen de Gijón y supuso el cierre definitivo de
la vieja estación del Norte, a cambio de crear dos nuevas terminales
-Jovellanos y el Humedal- con una inversión de más de
4.000 millones de pesetas. Este diseño es ahora objeto de rechazo
y, finalmente, de un proyecto de eliminación de barrera ferroviaria
que implica su desaparición. De todo lo hecho entonces, sólo
es válido que el Humedal es el punto de atracción de miles
de viajeros.
Lo que ahora es
una barrera ferroviaria que hay que derribar para contribuir al desarrollo
de la ciudad en dirección a Poniente, fue hace menos de 10 años
una «nueva red ferroviaria que resolverá muchos problemas»,
según dijo en enero de 1990 Vicente Álvarez Areces en
el acto de inauguración de las nuevas estaciones. Todo parece
indicar que cuando se hizo este diseño de vías y estaciones
Feve, Renfe y el Estado aceptaron cambiar la trama ferroviaria de Gijón,
pero con unas condiciones leoninas en lo que se refería a diseño
y costes. No hay que perder de vista que el Ayuntamiento de Gijón
tuvo que poner sobre la mesa 1.600 millones de pesetas de los de entonces
para conseguir que el Estado se hiciera cargo del proyecto.
Será mucho
más caro volver a empezar.