Viesques se sube al tren
Olga Esteban
Encantados.
Así están los vecinos de Viesques con la novedad anunciada
por el ministro de Fomento. Consideran algo muy positivo para el barrio
que el metrotrén llegue hasta allí, no sólo por
ellos, sino también por todas las personas que van hasta el campus
y el hospital de Cabueñes.
Se despertaron con la noticia y no dejaron de comentarla durante todo
el día. Los vecinos de Viesques se llevaron una grata sorpresa
cuando abrieron el periódico durante la mañana de ayer:
el ministro de Fomento había anunciado que el metrotrén
llegará hasta Viesques. Ya está decidido, así lo
dice el anteproyecto y precisamente allí comenzarán las
obras, a finales del año que viene.
Estupendo, perfecto
y buenísimo. Estos son algunos de los calificativos que los vecinos
y comerciantes de la zona le dedicaban ayer al proyecto. Todos -si había
alguien que pensara lo contrario no se atrevió a hablar- se mostraron
de acuerdo en que el metrotrén será algo muy positivo
para el barrio, mejorará sus comunicaciones con el resto de la
ciudad y le permitirá seguir creciendo como hasta ahora.
Pero las ventajas,
apuntan, no son sólo para ellos. De hecho, saben que los principales
beneficiados por esta novedad no son ellos, sino los estudiantes que
cada día deben llegar al campus universitario y todas aquellas
personas que van hasta el hospital de Cabueñes. Precisamente
en los estudiantes es en quien más parece pensar todo el mundo.
Por todo eso, aseguran, la idea no podría ser mejor. Además,
creen que cuanto más largo sea el trazado del metrotrén,
mejor para todos los gijoneses. «De aquí al AVE»,
aseguraban algunos ayer.
Que el metrotrén
llegue hasta Viesques les gusta aún más si cabe si analizan
el transporte que tienen ahora: las dos líneas de autobús
que llegan al barrio, la 4 y la 15, no acaban de satisfacerles. Algunos
apuntan que no son suficientes para las necesidades que presentan los
cada vez más numerosos vecinos de la zona. Valoran las mejoras
obtenidas en este sentido en los últimos años -antes tan
sólo llegaba una línea, la 4-, pero todavía les
parecen pocas. Por eso, la idea de tener otro medio de transporte público,
con una parada en el barrio, les parece perfecto.
Entre tanto optimismo,
ni siquiera les asustan demasiado las molestias que las obras les pudieran
ocasionar. «Todo progreso tiene también sus desventajas,
pero si queremos conseguir algo, habrá que aceptarlo»,
aseguró una de las vecinas. Ni una pequeña oposición,
por lo tanto, al proyecto. De todas formas, aseguran que hay que esperar
un poco más para seguir opinando, ya que desconocen el trazado
definitivo del metrotrén y el lugar exacto en el que comenzarán
las obras. Después dirán.
La verdad es que
sí había algunas voces discordantes, pero las menos. Eran
las de aquellas personas que no viven en el barrio. Algunas de ellas
no es que se opongan a que el metrotrén llegue a Viesques, sino
que no quieren el proyecto, en general. «Demasiado dinero para
Gijón, que además no necesita metrotrén, y menos
que llegue a Viesques. Sería más útil invertir
esos millones en otras muchas cosas que necesita la ciudad». Dicho
esto, lo que se oculta es el nombre. Quizás los vecinos del barrio
no estén muy de acuerdo con esta opinión. Quizás.