El impacto sonoro del ferrocarril subterráneo será nulo
j. p.
El anteproyecto del túnel de penetración del ferrocarril
en Gijón repasa igualmente los impactos ambientales que se podrán
dar en las diferentes fases de construcción y de su posterior
explotación. Una de las variables que se señala es la
del ruido. Durante la primera fase se considera que los impactos serán
negativos, simples, temporales y recuperables, es decir que sólo
durarán el tiempo que duren las obras. Durante la segunda fase,
en la explotación del metrotrén, el informe de impacto
ambiental los califica de «inexistentes». Por lo que se
refiere a la ejecución de la obra, el sistema constructivo empleado
es el que menos afectará al tráfico superficial.
¿Otros impactos?
Los movimientos de tierras, así como la posibilidad de que el
subsuelo pueda verse alterado por una excavación de estas dimensiones.
No hay que perder de vista que el túnel tiene una longitud de
3,4 kilómetros y una sección de 53 metros cuadrados con
nueve metros de diámetro. El sistema de excavación con
tuneladora desde Viesques hacia El Humedal reducirá los impactos
sobre el tráfico, ya que sólo habrá que salir a
cielo abierto en los puntos afectados por las estaciones urbanas.