La obra del metrotrén generará 450.000 toneladas de escombro
y moverá unos 19.500 camiones
El estudio prevé
medidas correctoras para minimizar las molestias
j. poncela
El estudio de
impacto ambiental de las obras de construcción del túnel
del metrotrén de Gijón, fija las emisiones de escombros
en unas 450.000 toneladas y establece que para su transporte a los vertederos
será necesaria la participación equivalente a 19.500 camiones.
Los técnicos han analizado de manera minuciosa el efecto ambiental
de una obra de estas características en la que el trabajo conste
en construir un túnel de 3,4 kilómetros que va a cruzar
buena parte de la ciudad de Oeste a Este. En la parte de informe de
impacto ambiental que se refiere a los vertidos que se van a producir,
escombros por lo general procedentes de la excavación, se indica
que en la parte de la excavación del tramo Humedal-Molinón,
la diseñada de manera inicial antes de que se decidiera la prolongación
de la línea ferroviaria hasta Viesques, se generarán 304.000
toneladas de escombros. Para su transporte se calcula necesario realizar
13.217 viajes de camión desde la obra a los vertederos, es decir,
el equivalente a más de 13.000 camiones en movimiento.
Estas cifras se
han visto incrementadas de manera sustancial por la decisión
de prolongar el túnel en 600 metros desde las inmediaciones del
Molinón hasta la rotonda de Viesques. Esta nueva fase de obras
generará 144.000 toneladas de escombros y un total de 6.261viajes
de camión. La suma de ambas cifras eleva a casi 450.000 toneladas
de escombro los residuos generados y a casi 19.500 los movimientos de
camiones estimados.
La magnitud de los
trabajos, cuya duración se ha fijado en no menos de tres años
y medio, se deja notar igualmente en el número de kilómetros
que será necesario recorrer por todos estos transportes pesados
para extraer los escombros que producirá la tuneladora encargada
de realizar los trabajos. Los cálculos señalan que se
recorrerán unos 389.000 kilómetros con la inversión
de 19.500 horas de actividad, tantas como viajes.
En uno de los párrafos
del informe se indica que los técnicos barajan también
la posibilidad de sacar los residuos por ferrocarril, aunque un poco
más adelante se señala que «la hipótesis
más desfavorable» es la de que el transporte tenga que
hacerse por carretera. La opción de hacer los traslados por vía
férrea reduciría de manera drástica los impactos
y las molestias de estas largas obras, aunque parece que se da por descartada
en favor de los traslados por carretera.
La construcción
del túnel mediante una tuneladora que avanzará desde Viesques
en dirección al Humedal aminorará los impactos negativos
de la obra, aunque serán inevitables en superficie cuando se
trate de construir las estaciones previstas en la obra. En estos casos
será necesario hacer obras a cielo abierto y desmontar buena
parte de los servicios afectados: saneamiento, redes eléctricas
o telefónicas, suministro de gas o de agua. Para esta fase de
los trabajos, el estudio de impacto prevé medidas correctoras
que minimicen las molestias en unas zonas que están densamente
pobladas y en las que la suspensión de este tipo de servicios
no puede ser indefinida. El proyecto de construcción definirá
aún con más detalles los efectos sobre el vecindario.