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La sidra de Masaveu
Llagares Valverán sacará el próximo año al mercado sus primeras elaboraciones: una sidra de nueva expresión y un licor. En 2008 iniciará la comercialización de sidra champanizada
Ángel M. González
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| Sariego. La finca de llagares Valverán tiene una extensión de 83 hectáreas y más de 35.000 manzanos de una docena de variedades. La producción superará este año los cien mil kilos. |
José Masaveu se encaramó en el altillo de la vieja casa del Rebollar para fotografíar la pomarada. Quería que en la imagen asomara también el centenario hórreo que corona la antigua finca, por lo que tuvo que hacer un escorzo para que su cámara captara todo el paisaje que deseaba plasmar. Aquella fotografía, tratada en su ordenador personal como si fuera una acuarela, dio como resultado la etiqueta que a partir del próximo año lucirán las botellas de Valverán.
La finca de Sariego de la familia Masaveu es un proyecto personal, un trabajo de autor, como se dice ahora. Hace siete años, José, que por entonces ya gestionaba Bodegas Murúa, propuso a su padre, Elías Masaveu, dar un uso agrícola o ganadero a aquella enorme mancha de terreno que años atrás había adquirido la familia en el valle de Sariego, en plena comarca de la sidra. «Todo esto eran zarzas», afirma señalando las orillas del camino que atraviesa la finca, que ahora podría ilustrar un tratado sobre el cuidado exquisito del campo. Se estudiaron varias opciones y José Masaveu entendió que el proyecto más viable era convertir la propiedad en una gran plantación de manzanos de sidra, la mayor explotación de la denominación de origen en Asturias y también la mayor de España en una pieza.
El segundo hijo de don Elías –el primogénito es Fernando–, dedicó meses y meses a devorar todo lo que en sus manos caía sobre el cultivo de la manzana y habló con representantes de todos los sectores implicados para instruirse y enriquecer la decisión que había tomado. «Me puse en contacto con viveristas y con personas con larga experiencia en el sector para asesorarme. También seleccioné al personal. Creo que el equipo humano que he conseguido formar constituye un activo importante en el proyecto. Siempre he tenido una gran afición por el campo y la iniciativa, desde el primer día, ha sido muy ilusionante», relata José Masaveu, mientras recorre con EL COMERCIO la pomarada. La primera tarea consistió en preparar el terreno, hasta entonces baldío, con un buen drenaje, con fertilizantes, con cal y rompiendo las capas de arcilla que se extendían por el subsuelo. Luego se pasó el arado y el rotabator y se trazaron las calles –seis metros de ancho y tres entre líneas–, para desembocar en la plantación.
Años de investigación
Un año después de la decisión, en Rebollar despuntaban los manzanos. «El M-7 fue el primer patrón que utilizamos, pero en los últimos años hemos venido probando de todo, el M-109, el M-106, el M-111, el Franco. Se notan pequeñas diferencias en el fruto cuando la variedad es la misma y el patrón del árbol es distinto, por lo que podemos llegar a pensar que para hacer distintos productos tendremos que utilizar la variedad seleccionada pero con diferente patrones», comenta José Masaveu, que recuerda que la productividad del árbol depende finalmente de numerosas circunstancias –origen, orientación, características del terreno, cuidados, etcétera–. «No se puede decir que un patrón sea mejor que otro, son múltiples las variables que confluyen en el resultado», añade.
La finca de la familia Masaveu en Sariego ocupa 83 hectáreas, de las que cincuenta están plantadas. La intención es completarla en poco tiempo, conforme vaya madurando el proyecto. Ahora hay 35.000 manzanos, alineados como un auténtico ejército, organizados como una parada militar, y un total de trece variedades: raxao, regona, durona de tresali, verdialona, fuentes, collaos, san roqueña, blanquina, xuanina, perico, de la riega, meana y panquerina.
¿Cuál será el destino de tal cantidad de manzana? Llagares Valverán lleva investigando tres años sobre las bebidas que colocará en el mercado a partir de la manzana. De los 100.000 kilos recogidos en la campaña de este año, el 70% se dedicará a los trabajos de investigación, que tienen como objetivo la comercialización de marcas de calidad que contribuyan al prestigio del sector en Asturias.
El próximo año, Masaveu tiene previsto lanzar su primer producto: una sidra de nueva expresión, que irá acompañada de un licor con ciertas peculiaridades. En 2008, Valverán incorporará a su catálogo una sidra champanizada y, con posterioridad, elaborará otros derivados de la sidra de distintos sabores, sobre los que también está ensayando. «La producción será corta, no sumará en total las 150.000 botellas, pero selecta y de gran calidad», afirma José Masaveu. |