jueves, 17 de enero de 2008
SIDRERÍA EL GÜELU - (Gijón)
Al calor del chigre de barrio



Luis Antonio Alías
SIDRERÍA EL GÜELU
Dirección: C/ Andalucía, 13-15. Gijón.
Teléfono: 984 290 900.
Propietario y gerente: Constantino Arobes Alonso.
Cocinera: María Eloina Lara Díaz.
Camareros: José Ángel Martín Ardura y Sonia Sánchez Suárez.
Fundación: aproximadamente, hace tres décadas.
Apertura actual etapa: 2007.
Menú del día: 7,50 euros.
Menú sábado: 9 euros.
Menú domingo: 12 euros.
Descanso: jueves.
Etiquetas de sidra: Cortina y Menéndez.
Bodega: clásicos de Rioja, Ribera, Rías Baixas y Rueda.

Entré un lunes. Pasaba por la calle de Valencia, eran las tres de la tarde, tenía hambre y me gusta el rito de la botellina de sidra en barra antes de pasar al comedor y explorar el menú del día. De primero, me trajeron una sopina de fideos muy rica y sustanciosa. De segundo, tocaba un completo pote asturiano; estaba tiernísimo de faba, patata y verdura, y espeso y picantín de caldo. De tercero, llegaron media docena de parrochinas crujientes acompañadas de jamón antes de una tarta de queso sobre galleta. La chica que servía, agradable y diligente, me cobró siete euros y medio por los cuatro platos y el agua mineral (luego, tocaba conducir): marché sin queja, incluso contento.

Mientras comía, huía de la televisión fijándome en el espacio: los interiores, enriquecidos por viejos aperos de tiro y labranza, coloristas cuadros abstractos y paredes de tonos amables, resultan acogedores y siguen la conocida disposición de barra, comedor posterior y comedor en altillo.

Volví un domingo para probar algunas de sus otras posibilidades gastronómicas. Por ejemplo, unos fusili con tomate y picadillo levemente picantinos; unas lentejas estofadas al más puro estilo casero; un sabroso lomo de cerdo asado al horno que llevaba una salsina de ajo, cebolla y un toque de limón; una tortilla de atún que me recordó tardes infantiles de merendero; una lubina a la plancha con su sofritín de ajo...

El pixín amariscado, la chopa y la dorada también encabezan las peticiones de los clientes. Y lo sábados reinan los garbanzos con pulpo.

Pero como chigre de casta dispone de todo lo que Asturias dicta: pimientos rellenos, chipirones con patatas panadera, calamares de potera, navajas a la plancha, brochetas de pixín y langostinos, zarzuelas y calderetas, chuletón a la piedra o –resumiendo– los simples y primordiales huevos fritos con patatas y chorizo.

El Güelu hace bueno al nombre en solera, ya que sin poder concretar el año inaugural lleva abierto al menos tres décadas. Tino, un hijo de la emigración nacido alemán que supo de sidrerías con catorce años, cuando su padre retornó y cogió una primera aquí cerca, en el animado Llano de todos los acentos, sabe moverse por la sala, la cocina y los escanciados: «El Güelu lo reabrí el pasado año para responder, como dueño, sólo ante mí mismo, que a todos nos llega la edad de gobernar lo propio. Me movió la idea de responder a las exigencias de los vecinos del barrio, y de agradar a los que se acercan desde el centro de Gijón, o desde fuera de la villa, ofertando una comida rica, variada, casera y económica».