Francisco Álvarez-Cascos y Javier Fernández se saludan en el tanatorio de Cabueñes. :: DAMIÁN ARIENZA

Javier Fernández: «Es un mal día para los asturianos»

El presidente del Principado fue de los primeros en acudir al tanatorio de Cabueñes, junto a Pedro Sanjurjo. El presidente del Principado fue de los primeros en acudir al tanatorio de Cabueñes, junto a Pedro Sanjurjo
MARCO MENÉNDEZ
mmenendez@elcomercio.es

La reacción de la sociedad asturiana al fallecimiento de Vicente Álvarez Areces fue prácticamente unánime y un buen resumen son las palabras del presidente del Principado, Javier Fernández, quien destacó su compromiso político y la impronta que dejó en Gijón y toda Asturias. Desolado por una noticia recibida como «un golpe tan inesperado como helado», Fernández aseguró que «es un mal día para los asturianos, los socialistas y para mí», visiblemente emocionado.

Fernández fue uno de los primeros en mostrar su apoyo a la viuda, Marisol Saavedra, y lo hizo junto a Pedro Sanjurjo, presidente de la Junta General del Principado y concejal gijonés en tiempos de Álvarez Areces. «Despedimos a un gran hombre, a una gran persona y a un gran amigo», lamentó. Y destacó que «deja una huella imborrable en la sociedad asturiana».

El hijo mayor de Areces, Manuel Carlos, recibe el pésame de Juan Vázquez. :: PABLO LORENZANA


La familia socialista estaba ayer muy afectada. «Estamos en ‘shock’», decía Adrián Barbón, secretario general de la FSA y que ayer mismo tenía programada una reunión a la que tenía previsto asistir Álvarez Areces. «La FSA está rota de dolor. Lo noto en la militancia. La gente nos lo está transmitiendo», indicó, pero también agradeció las muestras de solidaridad llegadas desde otras formaciones políticas. Lo corroboró la diputada Adriana Lastra, quien acababa de recibir una llamada de la presidenta del Congreso, Ana Pastor: «Era una persona muy apreciada por el resto de fuerzas políticas, porque era un gran trabajador, con una capacidad de diálogo impresionante y es un golpe muy duro para todo el socialismo asturiano». Y es que asegura que «el PSOE y Gijón le deben muchas cosas a Tini».

Si la noticia de la muerte de Vicente Álvarez Areces cayó como una bomba fue en el PSOE gijonés. Sobre todo, entre aquellos trabajaron más estrechamente con él. La exalcaldesa Paz Fernández Felgueroso, dijo que «es un día de luto y sentimiento por la pérdida» de Areces, a quien calificó de «amigo entrañable, compañero infatigable y político íntegro. Gijón tuvo en él al mejor alcalde de nuestra democracia». También quienes fueron concejales con él se mostraban consternados, como Jesús Morales, que le calificó como «un gran jefe». Apuntó que «juntos, bajo su dirección, se hicieron grandes cosas. Cuesta trabajo creer que es verdad. Su legado hay que recordarlo y reivindicarlo siempre». O Francisco Villaverde, para quien «Tini era el político de la gente y de la calle, ya que siempre trató de buscar soluciones a los problemas. Su memoria será imborrable y deja una herencia política inigualable».

Marina Piñeda, José Ramón García, Mariví Monteserín y José María Pérez, visiblemente emocionados. :: D. ARIENZA


Otros destacados socialistas también ensalzaron su figura, como el expresidente Antonio Trevín, quien dijo que «despedir a Tini Areces es despedir la pasión por la política, a uno de los gestores más eficientes y brillantes de las administraciones públicas». O el expresidente Pedro de Silva, quien resaltó su «talento enorme y grandes dotes para ser político: capacidad de dialéctica y síntesis. Capacidad para el combate puro, de gestión, de realización de proyectos, de saber venderlos y conectar con la gente. Es un fuera de serie, un campeón de la política». Y el también expresidente Juan Luis Rodríguez-Vigil, quien le calificó como «un político todoterreno y vocacional. Quiso sobre todo a Gijón y a Asturias e hizo todo lo que pudo, que fue mucho».

Pero también desde la oposición política se reconoció la labor desarrollada por Álvarez Areces. Uno de los primeros en hacerlo fue el vicepresidente de Foro, Francisco Álvarez-Cascos, quien aseguró que «fue una persona indiscutible, que merece el reconocimiento de todos». Es más: apuntó que «fue un dificilísimo adversario y, en el plano personal, una persona muy cordial y afable».

Los senadores populares Fernando Goñi y Mario Arias, compañeros de Areces en el Senado, indicaron que, más allá de las discrepancias políticas, «es un referente para esta región». Si algo llamó la atención a Goñi fueron «su vitalidad y ganas de seguir haciendo cosas». Por eso Arias tiene claro que «estamos en tiempos en que es necesario tener personas y políticos de nivel, y Álvarez Areces, aparte de ser trabajador, era un político de alto nivel y es una pérdida triste para Asturias».

Un político veterano, como es el popular Isidro Fernández Rozada, se mostró muy apesadumbrado y dijo que, «cuando se trabaja durante toda una vida para intentar conseguir lo mejor para Asturias, porque estaba convencido, es el recuerdo que se tiene que tener». Y la propia presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, remarcó que «se pierde un gijonés de pro y un apasionado de la política». Y ahondó en que «desde la discrepancia ideológica puede haber coincidencias y este era el caso»

El coordinador general de IU de Asturias, Ramón Argüelles, enfatizó que «Tini fue un trabajador incansable, un político honesto, apegado al terruño», mientras que el portavoz parlamentario, Gaspar Llamazares, le calificó de «político de raza, que representa a toda una generación desde la Transición».

Teresa Mallada llega a la Junta General junto a Pablo Álvarez-Pire. :: ALEX PIÑA


También desde Ciudadanos se mostró el pesar por esta pérdida. El diputado Ignacio Prendes remarcó que «se apaga una vida dedicada por entero a la política. Tini Areces era la política en estado puro, esa que no entendía de horas ni de pausas». Juan Vázquez, exrector y candidato a las primarias del partido, habló que «pasión política, una personalidad desbordante que ha llenado y dejado huella en décadas de política asturiana. Me cuesta pensar que ya no está».

La Universidad de Oviedo hace tiempo que le echa de menos. El rector, Santiago García Granda, indicó que Areces «marcó un antes y un después, con un hito importantísimo como es el desarrollo del Campus de Gijón y la Milla del Conocimiento». Pero también explicó que «con él vivimos los mejores tiempos, con el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación».

El mundo de la empresa también se vio impactado por la muerte de Álvarez Areces. Belarmino Feito, presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, indicó que «fue un hombre que siempre tuvo gran preocupación por los empresarios asturianos. Le tenemos mucho que agradecer». Guillermo Ulacia, presidente de Femetal, señaló que Areces «aunaba las cualidades necesarias de un líder y asumió la responsabilidad de exponer lo que era bueno para Asturias». Rufino Orejas, presidente de Química del Nalón, le calificó de «persona luchadora y de trato afable», al tiempo que destacó su defensa de «la industria como palanca para el desarrollo». Y Jacobo Cosmen, presidente de Alsa, le señaló como «impulsor incansable de nuevos proyectos».